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sábado, 31 de enero de 2009

VUELVO A LA VILAVELLA EN CARRERA


Después de dos años de Quique vuelvo al escenario de batalla. Parece que fue ayer cuando en el foro de alpinrunning, los de a cuatre pelat me aconsejaban que me dedicara a mi hijo, que era lo más importante.
Ya lo he hecho, aunque queda bastante para convertirlo en un hombre de verdad, de momento es un nene de aupa.
Vilavella siempre será ese escenario donde debuté en carrera de montaña. Donde fui por delante de un campeón de españa venido a menos. Donde subí al ayuntamiento para recibir el trofeo de tercer clasificado e una carrera donde, en otros tiempos, me hubiera llevado de calle el triunfo, y ese año me colaron a dos monstruos invitados por la organización para darle categoría a la prueba.
Ahora solo llevo cinco semanas de entrenamiento. Unas cuantas subidas al circuito pero las sensaciones de poder ya se parecen a las mejores. Deficiente en los descensos, pero bastante potente en las rampas. Los tobillos van afinandose, las rodillas aguantan de lo lindo. Falta pulir la zancada de bajada.
Entrenar, kilómetros, entrenar, kilómetros... Cambios, cuestas, descensos. En fin...
El corazón va tomando nota de lo que es sufrir un rato largo.
Nunca hubiera pensado que podría volver a correr para estar entre los mejores. De nuevo lo he conseguido, aunque las molestias de la rodilla quieran aparecer después de la rayada que me curré ayer tarde.
Mañana saldré de tapado. Solamente Dios sabe que puedo contar para luchar por la clasificación de veteranos. Mi primera vez en está categoría. El tiempo corre a mi favor. Tengo cuarenta y uno en mis piernas pero tambien en mi cabeza. Eso son demasiadas carreras para saber lo que tengo que hacer.
Conservador de salida, guiado en lo técnico y explosivo en el descenso. La táctica  está clara en mi cerebro.
Lo que ocurra mañana, incluso si la lluvia quiere eregirse como protagonista; nadie lo sabe, pero yo estoy convencido de que voy a triunfar.
El hecho de volver a estar ya es un exito. Gracias Dios mio.

lunes, 5 de enero de 2009

CORRIENDO BAJO LA LLUVIA


Domingo 4 de enero del nuevo año 2009. No ha cesado de llover desde ayer tarde.
Llevo una corrida de montaña en mis patas reciente ayer al mediodía. En mi cerebro estaba la rodaeta dominical con els amics del clot. Como presidente y autoridad sobre el asfalto deseo expresarme como mejor he sabido a lo largo de mi existencia, corriendo.
Lástima que me quedé dormido. Seguro que JB aunque cayera el diluvio universal estaría presto en la salida de la asociación de vecinos del Grao. Con más de veinte minutos de retraso sobre las nueve; armado de chaleco, mallas y gorro de lana contra el frío y cinturón de botellas de agua contra la deshidratación mojada. Garmin en la tecnología registradora del evento, sin pulsómetro por fallo técnico del dispositivo pectoral. Saucony Triunf 5 en los pies para pisar lo más alfombrado posible sobre el duro asfalto.
Lluvia sin fin bajo el cielo gris plomizo. Pocas ganas y soledad en los inicios. Carril bici hasta para busacar el camí la pedrera en dirección Nules Villavieja. Paso por debajo de la autopista y por el camí de la vieta bordeando la muralla de Mascarell. Me meto en el barro de un huerto de naranjos para esquivar la inundación de un paso subterraneo de la vía del tren ante la atenta mirada de lapolicia municipal que flipa en colores.
Vuelvo a disfrutar. A apartir de la hora y cuarto de carrera manteniendome por encima de cinco diez por kilómetro voy tan cómodo y aeróbico que mi cerebro se oxigena pensando que puedo ser el de siempre. De motor voy super diesel. De carroceria sub veinte. En fin una delicia bajo la lluvia. Nunca pensé que esto me podría suceder sobre el asfalto puro y duro. Volver a renacer como el ave Fenix de la soledad del corredor de fondo. Llaneando la pradera denaranjos. Murmullo de fondo; los motores rugiendo sin tregua por la AP-7.
El 2009 no puede comenzar mejor para mi integridad física y mental. Mi psiquiatra de cabecera me lo ha recomendado y me estoy haciendo caso. Gracias Dr. Oliver.
Teniendo en cuenta que el día anterior estaba luchando contra la hipoxia de las sendas de montaña y sus insolentes pendientes,al más puro estilo capricornio, la recuperación parece excelente. Ya nada me puede asustar.
Para celebrarlo entro en internet y me apunto a la media marathon de Sagunto el domingo que viene. Definitivamente estoy curado. Gracias Dios mio, muchas gracias Dr. Oliver.

domingo, 14 de diciembre de 2008

PARIS, BIEN VALE UNA CAMINATA?





















Recientemente, en el fin de semana de la Inmaculada, coincidiendo con el lunes festivo aprovechamos un regalo de la empresa Ceraver y nos fuimos Isa y yo de luna de miel a París.
Dicen que es la ciudad de la luz, aunque en los frios y cortos días de Diciembre yo diría que más penumbra que otra cosa, si exceptuamos la avenida de Los Campos Eliseos.
Demasiado París para tan pocos días. Pateando sin parar, hasta 15 kilómetros diarios, marcados por el GPS, es demasiado tomate para la tarta.
París es explendída, pero no es para verlo todo de pasada y sin rechistar estar en el siguiente edificio, pateando hasta la próxima escultura, la siguiente maravilla. Tantos siglos de historia convulsa, no hay tiempo ni para estudiarla. Y eso que yo lo intenté. Por la noche en el hotel y con la ayuda de internet, que tambien tuve que pagar traté de situarme en una historia demasiado compleja para entender en un fin de semana.
Es verdad que por lo menos me sirvió para eliminar los tópicos de ciudad romántica de novela y famoseo.
No encontré a nadie. No fui de copas, ni conocí la Paris la Noite. Solamente pateé con medio rumbo en un mapa y siguiendo una guía interminable.
Esó sí, los polvos fueron de cinco estrellas. Ya comprendo el porqué de los lodos que se quedaron en casa, con mi madre y la tía Loli.
En fí que a partir de ahora cuando harís, hablen de París ya sabré algo más que situarlo en el mapa y cuando vuelva, si Dios quiere ya sabré donde no hay que emplear tiempo y qué es lo que realmente habrá que ver y sentir.

domingo, 30 de noviembre de 2008

MI RODILLA SE ENTONA.


Sin factores de crecimiento, sin cirugía. Sin RHB. Con dos capsulitas de mi amigo Mario. Esto parece otra historia. Mirodilla izquierda vuelve a sonreir y lo que es más imporante me está haciendo volver a las alturas.
Si tres meses antes me dicen lo que volvería a correr por las montañas nunca lo hubiera creido.
Hubiera pagado bastante para conseguir lo que estoy consiguiendo. Volver a soñar.
Hoy me ha demostrado mi bisagra izquierda que puede darme muchas alegrías.
No sé si volveré a ser el corredor descarado y agresivo que fui pero si la cosa sigue así aun puedo dar algún susto en terreno alpino.
Lo que he podido correr esta mañana ha sido de capricornio hispánico, con amortiguadores nuevos. Al motor aún le queda mucho rodaje, pero eso me importa menos. Los kilómetros ya vendrán con el tiempo. El correr sin dolor eso sí que hasta ahora venía siendo imposible. Muchas gracias a todos los que me habeis ayudado. Solamente me quedaba creer en mí y después de esta aventura dominical entre Eslida y Alfondeguilla por la nevera ida y vuelta creo que me lo vuelvo a creer. Si se entona mi rodilla mi ego va a volver a crecer.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

CLOTERO NOCTURNO


Hay seres muy especiales. Nocturnos sin ser buhos ni coperos. Solitarios rodeados de gente en el trabajo y de niños en casa. Corredores hasta la médula espinal. Atletas desde que vienen al mundo hasta que lo abandonan.
Salen a correr de noche con lucecitas rojas y tiras reflectates en dirección hacia la oscuridad del Clot, bajo la luz delas estrellas y el frio de Noviembre. Son los cloteros nocturnos.
Oscuridad y soledad del corredor de fondo infinita. Frio que te cala los huesos; correr fluido sin ver donde se pisa. Electricidad en las rodillas. Libertad en el alma. Pensamientos del día que a veces pesan más que las piernas. Horizonte invisible. Esperanza en forma de luz que no llega. Asfalto final que te mete en las calles de la civilización. Coches anónimos que miran curiosos detrás de sus cristales climatizados.
Yo soy uno de esos.

lunes, 27 de octubre de 2008

DESCENSO ELECTRICO


Domingo después del cambio de hora. Ultimo de Octubre. Día soleado después demuchos días de lluvia. Soledad en Vilavella. Senderistas y runners de montaña de medio pelo. Ramón de Nules que me recuerda que estoy volviendo a entrenar. Molestias leves en la rodilla. Sin forzar la subida hasta la fuente de La Virgen de la Salud. La senda me la como de vuelta. Tengo ganas. El descenso de pista no me entusiasma demasiado. Empiezo a bajar de cinco, después de cuatro. Despierta el dolor en mi rodilla izquierda. El panel de alarma de enciende de forma intermitente con la luz roja. Me contengo. No voy a romper. Curvas en herradura con peralte natural insuficiente y pedregoso.
Trazo con radio abierto cada una delas curvas. Deleitándome en la cordura.
Hasta que llego donde más me gusta. Esa recta de buen piso, húmedo de lluvia y suelo de tierra compacta roja. Después de la media curva a izquierda de pendiente cercana al diez por ciento.
Tomo la pista de despegue y se encienden los motores. Me pongo progresivamente a tope.
Noto que las rodillas no son mis dañadas bisagras. Voy turboalimentado. La energia de ignición es de origen eléctrico. No soy yo. Soy la máquina. El poder. Sobrenatural. Eléctrico. Terminator. Miro el GPS, bajo de cuatro, tres cuarenta y cinco, tres treinta, veinte, diez, cinco... dos cincuenta y cinco. Ya he despegado, no hay dolor. El registro marca dos minutos y cuarenta y tres segundos por kilómetro de velocidad máxima. Han sido apenas diez metros pero he sentido aquello que pensaba que ya no me pertenecía. Por unos instantes he vuelto a sentirme el ser más superior sobre la faz de la tierra. Gracias Dios mio.

jueves, 23 de octubre de 2008

NIEBLA ALPINA.



Domingo por la tarde. Después de la paella del Chef en casa Maruja.
Solitario adentrándose en la boca del lobo. Amenaza de lluvia. Contra corriente. El dominguero solitario que va dónde y cuándo los demás vuelven.
Sin más objetivo que la montaña. Objetivo la cumbre. Medio, la carrera. Animal, el galgo. Alma, la cabra.
Coche aparcado mirando al pueblo de mis sueños. El pueblo de mi infancia. La felicidad más grande jamás vivida. Ahín.
Senda de PR. Verde y blanco a seguir. San Ambrosio y la sobremesa quedan atrás. El atleta siempre va de paso. La pista no deja tregua. El corazón se acelera siempre contra la gravedad. Los últimos domingueros vuelven al coche para ingresar otra vez en la rutina. Pensar en el lunes puede matar al más trempao. Sigamos corriendo. El molino. Damy, no dejo de pensar en ti. Tu padre no te olvida jugando en sus aguas. El GR se engalana en forma de sendero rocoso que rompe el correr para sobrevivir sus rampas.
Tremendo, se me atraganta su pendiente abrupta entre tanto roquedal y monte bajo.
Las marcas están borradas en el suelo. Voy hacia la niebla espesa. El GPS sigue fiel el ascenso.
Llego al corralet. Más de seiscientos cincuenta metros de altitud. Comienza otra nueva ruta para mí. Dirección al puntal de l'aljub. Ladera fácil hacia la tiniebla. El abismo lleno de nubes bajas me envuelve. La luz del día parece que quiera fenecer agonizando. Yo sigo. Entre pinos, esquivo zarzas, rasgaduras. Cuando me doy cuenta cresteo rocas planas inclinadas como mesas que me dejan poca opción al lucimiento. No se si corro, escalo o me corro. Casí mil metros de altura entre la niebla alpina.
Decido volver. La equivocación está a punto de dar al traste la única decisión de lucidez.
El descenso en pista se hace tan rápido como incomodo para mis rodillas. El castigo para mis rótulas no tendrá fin.
Al final la placeta de la Baseta, con sus nuevo marco en forma de cercas de madera, me va a reconfortar en unos estiramientos.
El nuevo banco de madera acaba de poner el toque final de felicidad mientras trago el agua y suspiro por el pueblo que veo en el horizonte. Aín, siempre estarás ahí para mí.